El español y la cultura hispánica siempre han suscitado un gran interés, pero en
los últimos años ese interés se ha desarrollado de forma muy notable. Podemos
decir que nuestra lengua “goza de una muy buena salud” debido en gran medida a
una serie de factores socioculturales e históricos y, por otra parte, por la
labor de difusión que desde diferentes instituciones realizan desde hace años.
No debemos obviar igualmente que esa difusión viene también favorecida por el
uso de nuestra lengua a través de la red, lo que configura al español como una
lengua potente, con fortaleza lingüística y cultural totalmente válida para la
comunicación social. En el presente artículo nos acercaremos a la situación de
nuestra lengua en el mundo, teniendo en cuenta el rasgo de globalización como
hecho novedoso que cuenta con instrumentos de difusión como las citadas nuevas
tecnologías que influyen sin duda alguna en el mantenimiento de la lengua, su
divulgación así como de la adaptación de la misma a los continuos y acelerados
cambios que vive el panorama internacional.
El español es hoy por hoy una fuente de riqueza indiscutible cuyo valor tiene su
origen, entre otros, en tres factores determinantes:
- Su potente demografía: es la cuarta lengua más hablada del mundo por detrás
tan solo del chino, el inglés y el hindi, y la cifra de hispanohablantes en el
mundo se situará en breve en la barrera de los 500 millones.
- Su apreciada funcionalidad: como lengua de comunicación internacional el
español ocupa ya un lugar determinante en el escenario internacional al tiempo
que abre las puertas del futuro profesional de todos aquellos que la estudian.
- Su reconocido prestigio cultural: el español es el vehículo idóneo para
acceder al rico patrimonio cultural de España e Hispanoamérica; la lengua, en
nuestro caso la española, es la puerta de acceso ala producción cultural que se
genera en todos los países de habla hispana en cualquiera de sus expresiones:
literaria, artística, cinematográfi, etc. El español también mantiene su relevancia en las antiguas colonias españolas como Guinea Ecuatorial, Sáhara Occidental, la costa norte de África y en menor media en Filipinas.
En este sentido es una de las lenguas vehiculares principales para el tráfico económico y las relaciones interpersonales que ocupa un lugar destacado en el tráfico comercial y la promoción de toda actividad comercial, cultural y política en el mundo.